Introducción

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Pasear por Marsella después de ver las películas de Robert Guédiguian nunca podrá ser lo mismo que antes del estudio de las mismas. Guédiguian da apertura a un cosmos de significados e ideas que parecen penetrar las calles de la ciudad. El director enciende el blanco de las paredes, el azul de las aguas y la transparencia de los rostros de vecinas y vecinos. Marsella ya jamás podrá ser un espacio neutro e indiferente, Marsella se habrá convertido, definitivamente, en un espacio vivido.

 

1 comentario

  1. manuel mazón dijo:

    Hola.

    Me gusta el estilo tan literario que habeis utilizado aquí.

    Salud

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